Una de las obras más complejas que se pueden realizar en casa es, sin duda, el suelo. Esta intervención, por otro lado, sigue siendo parte del mantenimiento habitual, dado que cada tipo de suelo tiende a deteriorarse con el tiempo. Asà que, ya sea por una necesidad estética o quizás por eficiencia energética (para instalar el sistema de calefacción y refrigeración por suelo radiante), puede ser útil conocer los principales elementos involucrados. En primer lugar, las principales posibilidades para renovar el suelo de la casa son: – restaurar el suelo existente; – colocar el nuevo suelo sobre el antiguo; – reemplazar el suelo existente, eliminándolo por completo.
Recuperar, cubrir, sustituir el suelo existente
Hay que tener en cuenta que existen muchos tipos de suelos. Si se trata de suelos antiguos pero valiosos (por ejemplo, de mármol, de piedra o de parqué), reemplazarlos puede no ser la mejor opción. En primer lugar, conviene consultar con un experto en el sector para determinar si aún es posible recuperarlos y preservar su valor histórico o incluso estético. Siempre es recomendable confiar en empresas competentes que puedan evaluar con precisión las habitaciones antes de comenzar las obras. Además, la recuperación del suelo puede ser una solución más económica que una reforma o demolición completa, ya que no es necesario comprar materiales nuevos ni realizar costosas demoliciones.
Obviamente, por otro lado, esto imposibilita la instalación de sistemas en el nivel inferior, ya sea para calefacción o para cualquier otra necesidad. Si, por el contrario, los suelos no son de especial valor, se puede intervenir, para ahorrar el tiempo y los recursos que se emplearÃan en una demolición, instalando los nuevos suelos sin retirar los antiguos.
Los materiales de superposición pueden ser gres o PVC, ambos resistentes, duraderos y resistentes a los arañazos. El suelo de PVC también garantiza un buen aislamiento térmico y acústico, además de una altura reducida, lo que puede solucionar diversos problemas relacionados con la superposición de dos capas de suelo. Con este tipo de suelos, se pueden recrear efectos como la madera, la piedra, el mármol o el hormigón, muy de moda en los últimos años. La solución más tradicional es, finalmente, la sustitución completa del suelo. Esto significa que, antes de colocar el nuevo, se dedicará la mayor parte del tiempo a la demolición del pavimento antiguo.
Piso nuevo: ¿tiempos y costos?
Los tiempos y costes para obtener un nuevo piso varÃan obviamente en función de los materiales elegidos y de todas las intervenciones y pasos necesarios desde el punto de vista de la mano de obra como precisamente la posible demolición con la eliminación de los escombros y la instalación.
En general, para tener una idea aproximada, podemos decir que si se interviene en una casa amueblada de unos 100 metros cuadrados, se necesitan de 7 a 10 dÃas, mientras que si se actúa en una casa vacÃa del mismo tamaño, 5 o 7 dÃas son suficientes. El material más elegido actualmente sigue siendo el gres porcelánico, una cerámica versátil, apta tanto para exteriores como para interiores, ultrarresistente a los impactos, que permite utilizar extraordinarias decoraciones con efecto mármol o madera y que ofrece una excelente relación calidad-precio.
¿Por dónde empezar para un nuevo suelo?
Si desea instalar un suelo nuevo en su vivienda, le recomendamos realizar las investigaciones necesarias, solicitando la inspección de un técnico experto para evaluar el estado del suelo y obtener asesoramiento sobre cómo proceder. Posteriormente, se preparará la obra para el trabajo de los trabajadores y se preparará el entorno de forma segura. Dependiendo de las intervenciones necesarias y del estado del suelo, los trabajos de demolición pueden ser más o menos exigentes, lo cual se evaluará con precisión junto con la empresa. La eliminación de escombros se realizará conforme a la ley (cada material desechado se transportará correctamente al vertedero más cercano), y el coste también dependerá de la distancia y la cantidad. Finalmente, procederemos a la instalación y ejecución de las obras, según el proyecto acordado con la empresa de reformas. Para realizar todos estos pasos y obtener un resultado satisfactorio, siempre es mejor contactar con una empresa competente capaz de asesorarle de la mejor manera.
