How long does it take to renovate a bathroom?

Cuando se decide reformar un baño hay que tener en cuenta varios factores para tener una idea lo más clara posible de la duración de las intervenciones que se realizarán: cada obra, de hecho, requiere fases diferentes y tiempos diferentes.

Si bien los tiempos indicados no son una regla, pueden sin embargo representar una referencia útil para comprender mejor el alcance de las distintas fases, con el objetivo de minimizar los inconvenientes – burocráticos y técnicos – y por tanto la duración de la intervención.

Conocer la duración del tiempo en el que no puedes usar tu baño (o al menos acercarte lo más realistamente posible), te permitirá organizarte mejor.

 

Esto se debe a que a pesar de que el baño no es un ambiente especialmente extenso, su renovación necesita de diversas habilidades y su renovación puede requerir una larga duración.

Tras contactar con un diseñador, que se ocupará de coordinar las diferentes figuras, desde la baldosa hasta la hidráulica, se realizará una primera inspección.

Una fase, ésta, bastante delicada: será necesario identificar todas las posibles limitaciones estructurales y de planta.

Los tiempos previstos no son excesivos, pero también hay que tener en cuenta cualquier contratiempo.

La tramitación y revisión de las propuestas de proyectos, por el contrario, requieren tiempos más largos, que van desde una semana hasta dos meses.

Los tiempos de un diseño de hecho son siempre difíciles de cuantificar porque el proceso creativo es una alquimia que necesita tiempo.

Generalmente siete días son indispensables para tramitar un buen plan de distribución, elaborar un buen pliego de condiciones de los procesos necesarios y la cantidad de material requerido y estudiar el aspecto estético del baño: revestimientos, mobiliario y acabados.

La elección de materiales y los plazos promedio de entrega suelen rondar los 15 o 20 días, aunque es difícil estimar un promedio. En este período pospandemia, algunos materiales tienen plazos de entrega mucho más largos, lo que también puede indicar el inicio de las obras.

Sin embargo, se deben dedicar al menos dos días al retiro de muebles, pisos, revestimientos y luces para poder continuar con los trabajos.

En el caso de que sea necesario intervenir en las instalaciones, la duración total es de alrededor de dos semanas: de hecho, tendremos una primera fase de eliminación y/o demolición de todas las partes a sustituir, luego la reparación de las instalaciones y el pavimento, luego la colocación de los revestimientos y finalmente los sanitarios, grifería y mobiliario.

Una vez terminada la intervención propiamente dicha, es bueno plantearse unas semanas de “prueba” del propio baño.

¿Cómo evitar los contratiempos que pueden surgir en la reforma de un baño?

Para evitar organizar tu tiempo en función de expectativas que no siempre podrán realizarse a tiempo, es útil siempre plantear un presupuesto extra del 10/15% para estar preparado ante cualquier imprevisto.

Dada la situación momentánea, caracterizada por retrasos, una buena solución sería iniciar las obras sólo cuando se tenga disponible todo el material y mobiliario.

Sin embargo, puede suceder, en la fase de demolición, observar alguna parte de la instalación a sustituir aunque no esté prevista en la reestructuración provocando un aumento del tiempo necesario para la demolición y reconstrucción de la misma: considere algunos días más podría ser la solución adecuada para planificar lo mejor posible sus proyectos.

Conclusión

Renovar un baño es un proyecto emocionante, pero requiere una planificación cuidadosa y comprender el tiempo que implica cada fase del proceso. Cada tipo de trabajo, como la fontanería, las reformas eléctricas o los cambios estéticos, tiene sus propios requisitos y plazos. Es fundamental dividir la reforma en fases para tener una idea más clara de cuánto tiempo llevará cada tarea y evitar retrasos inesperados.

Si bien no hay reglas fijas, conocer los plazos generales para diversas tareas, como la demolición, la instalación de accesorios o la pintura, puede ser una referencia útil. Esto le ayudará a planificar mejor ante posibles interrupciones y evitar retrasos innecesarios causados ​​por problemas burocráticos o técnicos. Al realizar un seguimiento de las fases de trabajo y sus respectivos plazos, puede minimizar el riesgo de sobrecostos y garantizar una renovación más fluida.

En última instancia, una preparación cuidadosa y un cronograma claro pueden conducir a una renovación del baño más eficiente y exitosa, permitiéndole disfrutar de su espacio recientemente renovado más temprano que tarde.

 

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